Este es un espacio de sanación y reconexión contigo mismo.

No importa que creas acerca de ti mism@. No importa que haya pasado en tu vida ni mucho menos qué está pasando actualmente.

Todos! absolutamente todos, tenemos la posibilidad de cambiar, sanar, resignificar y vivir una vida mucho más plena y amorosa de la que actualmente vivimos.

Todos podemos escoger una respuesta nueva ante la vida desde donde nos encontremos actualmente.

Empiezo así, porque esta es mi real invitación y mi real propuesta.

Te ofrezco un espacio de acompañamiento para que puedas aprender y recibir las herramientas para gestionar mejor tus emociones, para sanar, re-conocerte, resignificar, identificar y cambiar patrones que te han llevado a vivir, en las diferentes áreas de tu vida, las diferentes experiencias que has vivido hasta hoy.

Es un espacio de sanación y reconexión contigo mismo, con tu verdadera esencia y con Dios.

Llevaba mas de 10 anos de búsqueda. No puedo decir que de búsqueda espiritual porque una de las tantas fases que tuve fue la de atea. Así que no, no todo el tiempo en búsqueda fue espiritual o al menos no de forma consciente. Pero si fue una búsqueda constante de respuestas, de sanación a varios patrones que arrastraba desde muy temprana edad.   Tenia una dependencia emocional difícil de dimensionar para quienes no lo han vivido, sosteniendo relaciones que debe soltar desde el día uno, o mejor, ni siquiera entrar. Tuve crisis conmigo misma y con la vida al punto de a los 16 años atentar contra ella, mi vida, lo hice con la sensación y la convicción de no querer vivir un día mas con tanta tristeza, angustia y desesperanza. Ante el intento fallido o mejor, “truncado” por mi mamá y mi hermana, comenzó mi camino con mas ahínco; Aun así, hasta los 26 años estuve eligiendo relaciones y personas que me mostraran una y otra vez donde dolía, donde me había quedado congelada en el miedo y el abandono; Y así, cada vez que terminaba una relación sentía que se me derrumbaba el mundo entero.

Estuve buscando respuesta y sanción en diferentes tipos de terapia; psicológicas de todos los enfoques, angeologos, yoga, kundalini, respiración, etc… y aunque cada uno puso un peldaño, al final la sensación real era de agotamiento, de que estaba destinada a vivir lo mismo una y otra vez, de no entender como si ya comprendía tantas cosas de mis heridas y mi historia aun seguía sintiéndome igual con la vida y conmigo misma.

Después de muchos años, de probar allá y ella, eso y aquello, por fin, encontré mi camino y todo cambio. Metí a Dios en la ecuación de una forma en la que jamás lo había hecho, me adentre en metafísica y física cuántica y si, mi vida, pero sobre todo algo en mi, dio un giro de 180 grados.

Empiezo con esto porque es justamente el haber pasado por toda la oscuridad y haber logrado hacer un giro lo que me da una de las mayores herramientas para acompañar a otros en sus propios procesos.

Podría decir que desde que tengo uso de razón he sentido el llamado a servir. Hoy sé que ese ha sido mi propósito de vida. Sin embargo, para servirle a otros, primero era necesario servirme a mí; atravesar para después con herramientas sólidas, ayudar a otros a hacerlo también.


En el acompañamiento que hago como terapeuta, aplico las herramientas más poderosas que viví y aplique primero en mí.


Estudié psicología, me certifique como coach espiritual, estudie somatice, pero más allá de los conocimientos que pude adquirir con estudios, aunque fueron y siguen siendo importantes en mi carrera como profesional,

fue el haber transitado las famosas “noches oscuras del alma” lo que hoy me da la certeza de cada herramienta que aplico en terapia, es eso lo que hoy me da la certeza de que la sanación si existe y si es posible, que la transformación y una vida mucho más amorosa, plena y expansiva de lo que muchos podríamos imaginar, es posible, no solo para mí, sino para ti y para ti también.



Llevo más de 7 años acompañando a almas en procesos profundos de crecimiento, sanación y transformación con éxito.


Soy María Acevedo, Terapeuta integral y para mí es un honor servirte.

¡Gracias infinitas!

Identifica y comprende lo que se debes transformar para poder evolucionar y conseguir una vida más honesta y en armonía contigo mismo.

Lograr la plenitud en las diferentes dimensiones de nuestra realidad personal e interpersonal sí es una posibilidad real y a nuestro alcance.

“Me ayudaste a quererme más, me ayudaste a acercarme a mi familia, aprendí a querer mejores y más grandes cosas. En nuestras sesiones encontraba esa pausa para reflexionar”

“Fue un año bastante intenso y con cambios positivos que no hubiera esperado. Por eso estoy muy agradecida y seguiré priorizando nuestro espacio, del cual recibo tanto”

“Durante las primeras sesiones me guiaste a entrar en cosas que tenia muy guardadas y que ni siquiera había entendido el daño que habían generado y seguían generando en mi. Me ayudaste a poner limites a situaciones familiares que tampoco era consciente que no estaban bien, a la vez que me ayudaste a acercarme a mis familiares”